Crece el beneficio de trabajar sin ir a la empresa

recursoshumanos.org.ar – Jaquelina Jimena

Cada vez más compañías permiten a sus empleados cumplir sus tareas habituales desde su casa algún día de la semana. Aseguran que incrementan más de un 50% su productividad. Lo que hay que tener en cuenta para poder implementarlo y no descuidar los derechos y obligaciones laborales.

Con los celulares conectados a internet y notebooks que permiten todo tipo de funciones, ciertamente, han hecho posible que los empleados puedan trabajar sin instalarse en una oficina.

En el mundo esta modalidad es conocida como teletrabajo y es cada vez más valorada.

Razones a favor del empleado es que tiene un mayor tiempo para dedicarle a la familia, evita largas horas de viaje, tiene gran flexibilidad horaria y aumenta la productividad.

Desde la óptica de la empresa, esta modalidad tiene a favor que una notebook o un celular con conexión a internet disminuyen notablemente su necesidad de infraestructura, genera un menor consumo de energía, reduce los conflictos internos y tiene la posibilidad de expandirse sin gastos estructurales. En el país, el teletrabajo es valorado como una forma de premiación y beneficio hacia algunos empleados. Su adopción viene creciendo a ritmo veloz por parte de las empresas.

Según datos otorgados por el Ministerio de Trabajo, esta modalidad de empleo se incrementó en el último año un 20%. Actualmente, son 1,6 millón (el equivalente al 6% del total) las personas que trabajan bajo la modalidad del teletrabajo, aunque apenas el 20% de ese universo lo hace bajo relación de dependencia. La gran mayoría son personas autónomas que realizan trabajos en forma independiente.

Si se comparan estos datos con los de años anteriores, la evolución salta a la vista. En 2004, había sólo 300 mil teletrabajadores, cifra que ascendió a 590 mil en 2007 y a 1,3 millón en 2008.

En relación de dependencia, unos 2.000 trabajadores se incorporaron, en los últimos dos años en la Argentina, al régimen oficialmente reconocido como teletrabajo, que les permite instalar su “escritorio” en algún rincón de su hogar entre uno y tres días a la semana.

Este fenómeno mundial llegó al país hace una década, pero el gran desarrollo que tuvieron las tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICs) en los últimos tres años, potenciaron esta modalidad laboral que cada vez tiene más adeptos.

Incluso, desde 2008, la cartera laboral nacional lleva adelante el Programa Piloto de Seguimiento y Promoción del Teletrabajo en Empresas Privadas (Propet), del que ya participa una decena de empresas, entre las que se encuentran YPF, Telecom y Cisco, para difundir esta nueva forma de interacción.

“Existen empresas de origen nacional y las multinacionales que utilizan el teletrabajo como una forma eficaz para servicios muy enlatados como los call centers. También para tareas donde se puede ejercer un mayor control productivo como ventas y diseño”, apuntó Carlos Caselles, de Master Consulting Group.

Gabriela Turco, de SESA Select, afirmó que el aumento del teletrabajo está motivado por varias razones: “Por un lado, por la necesidad que tienen las empresas de brindar a sus colaboradores la posibilidad de lograr un equilibrio entre la vida laboral y personal para que sientan mayor satisfacción con su trabajo y, en consecuencia, aumenten su productividad. Por otro lado, hay puestos de trabajo, como los de los ejecutivos o asesores de venta, que están más vinculados con el desarrollo de actividades fuera de la oficina porque requieren de movilidad constante. Para estos puestos el teletrabajo es ideal y perfectamente posible gracias a las nuevas tecnologías. De hecho, varias empresas proveen a sus empleados de dispositivos con este tipo de conexión para que puedan estar on line sin necesidad de ir a la oficina”, señaló Turco.

Y añadió: “El teletrabajo es una oportunidad para las empresas que tienen una política verde de protección y preservación del medio ambiente. Les ayuda a disminuir la huella de carbono y a las que trabajan comprometidas con la inclusión de personas con discapacidad les permite incorporar al mundo laboral a aquellos trabajadores que, por dificultades de movilidad, no pueden trasladarse cotidianamente a la oficina”.


Los sí del teletrabajo

Evitar el caos de tránsito, almorzar con la familia al mediodía, levantarse 10 ó 15 minutos antes de “entrar en la oficina” y disponer mejor de su tiempo, son algunas de las respuestas de los que optaron por esta forma de empleo.

También es evidente que no cualquier empleo es trasladable al hogar. El 70% de los trabajadores en relación de dependencia encuestados por la consultora Jobing, sobre un total de 200 trabajadores activos, consideró que su tarea es “teletrabajable”, por lo menos tres días a la semana. Pero no sólo los empleados que pudieron optar por esta modalidad resultaron satisfechos.

Más bien se trata de una relación ganar-ganar, en el que las compañías también obtuvieron claras ventajas. “Hemos comprobado que para las empresas que implementan el teletrabajo se genera un incremento del 58 por ciento en la productividad de los empleados, a lo que hay que sumarle un 64 por ciento de ahorro sobre el costo anual que un empleado implica para una compañía”, explicó Fabio Boggino, de Jobing.

Casos en acción

A través del Propet, el Ministerio de Trabajo de la Nación promovió la necesidad de crear condiciones de trabajo digno para los teletrabajadores. Así, a partir de 2008 se implementaron plataformas de teletrabajo en el sector privado en Argentina que, entre otras acciones, significaron la elaboración de un convenio marco con su respectivo protocolo a suscribir por cada una de las empresas que desearan participar del programa, previa selección por parte de la coordinación.

Desde el ámbito privado, Cisco, Telecom e YPF son las empresas pioneras en utilizar esta forma de organizar el trabajo a distancia mediado por las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) y hoy más de 500 empleados entre las tres empresas llevan adelante esta modalidad.

En diciembre de 2010, se sumaron al programa las empresas Nielsen y Byte Tech, que iniciaron la experiencia integrando a la modalidad 50 personas de su plantel garantizando las condiciones para el desarrollo del trabajo decente.

En Telecom, el teletrabajo se ha enmarcado dentro de las directrices de Responsabilidad Social Empresaria del Grupo, siendo uno de los puntos más destacados del programa de la Dirección de Capital Humano, denominado “Equilibrio en Acción” cuyo objetivo es propiciar el equilibrio entre la vida laboral y personal de los empleados.

La prueba piloto se inició en 2009 con 50 teletrabajadores y actualmente Telecom cuenta 350 teletrabajadores. Mariano Muñoz, gerente de Relaciones Industriales de Telecom, contó a Los Andes Economía que esa empresa posee teletrabajadores de los más diversos grupos laborales y franjas etarias con la mayor dispersión regional posible en el país. La modalidad se mantiene en tres días de teletrabajo en la semana.

“Como datos estadísticos, los roles que ocupan los diferentes teletrabajadores van de analistas hasta gerentes. En nuestro caso, tanto la selección de los puestos “teletrabajables”, de los colaboradores insertos en la modalidad como de sus referentes internos, supone el cumplimiento de requisitos de orden técnico, cuali-cuantitativos y evaluación de aspectos conductuales en los que -sin lugar a duda- el estilo de liderazgo juega un rol clave.

En nuestra experiencia se ha priorizado a aquellos grupos de trabajo cuya gestión tiene una clara orientación a resultados y donde cada eslabón debe necesariamente cubrir un perfil de competencias específicas”, sostuvo Muñoz.

La seleccionadora de Recursos Humanos Manpower es otra de las compañías que aplica esta modalidad desde hace dos años.

“Buscamos un equilibrio entre el trabajo y la familia”, resaltó el director regional de la empresa, Fernando Podestá, quien indicó que una de las prácticas adoptadas es la de “los viernes flexibles”, por la que los empleados, previo acuerdo con el jefe del área, pueden “irse y trabajar desde sus casas”.

“Como empresario, hay que adaptarse a las nuevas tendencias. El teletrabajo es un beneficio.
Hoy los jóvenes eligen dónde y cómo trabajar, por eso las empresas ya tienen que pensar que no sólo deben hacer una oferta salarial sino también contemplar otro tipo de alternativas que hagan más atractivo su ofrecimiento”, sostuvo Podestá.

La política de teletrabajo de la firma es clara: pueden acceder aquellos empleados que posean un esquema de trabajo basado específicamente en objetivos. Que tengan capacidad de autogestión que incluyen habilidades como autodisciplina, responsabilidad, metodología, autonomía y orientación a los resultados.

Deben, a su vez, tener una antigüedad mínima de 1 año en la compañía, disponibilidad física y tecnológica en su hogar para realizar teletrabajo.

En el caso de la firma Sílice los beneficios del teletrabajo, son numerosos. “Nuestros colaboradores se sienten valorizados y por lo tanto hemos reforzado la lealtad hacia la organización. La mayor satisfacción del personal se traduce en un aumento de la productividad y en mejores resultados. La tasa de rotación de los empleados es nula y las solicitudes de empleo aumentan, por lo tanto el teletrabajo también nos funciona para la atracción y retención de talentos”, señaló Daniel Caselles, de Sílice.

Pero no todas son rosas para el teletrabajo. El vertiginoso crecimiento de esta modalidad de empleo genera numerosos desafíos. El más importante es la necesidad de actualizar la legislación laboral para dar un marco legal a las nuevas relaciones de trabajo.

Sin embargo, desde las empresas se preguntan incesantemente: ¿Cuáles son los derechos y obligaciones del teletrabajador? ¿Cómo se protege su privacidad? ¿Qué pasa con el seguro de riesgos de trabajo?

Algunas de las preguntas ya tienen sus respuestas pero hay características propias de la modalidad que aún la normativa vigente no cubre, al menos en el país. Según algunas fuentes consultadas, se debería incluir un nuevo capítulo en la Ley de Contrato de Trabajo (20.744 y sus modificatorias) que en pocos artículos dé respuestas a estos interrogantes.

En esa tarea se encuentra el Ministerio de Trabajo de la Nación que, a través de la Coordinación de Teletrabajo, está puliendo los detalles de un proyecto de ley que regula el teletrabajo en relación de dependencia y busca garantizar: su carácter voluntario; la igualdad con los trabajadores presenciales; los mismos regímenes de prestaciones sociales, promociones, sistemas de retribución y el ejercicio de los derechos sindicales.

“A esto se le va a agregar: resguardar la seguridad e higiene del teletrabajador y solicitar la adhesión de las provincias al nuevo marco que se sancione”, destacó Viviana Díaz, coordinadora de Teletrabajo, del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Con sus avances y desafíos por delante, lo cierto es que el teletrabajo llegó para quedarse. En ese sentido los especialistas son contundentes: el trabajo del futuro será, en lugar de concentrar a miles de trabajadores en imponentes edificios corporativos, auténticas redes descentralizadas de conocimiento.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Consultora en RRHH. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s